4 formas de hacer que tus zapatos de invierno no resbalen: ¡despídete de las caídas!

4 formas de hacer que tus zapatos de invierno no resbalen: ¡despídete de las caídas!

El hielo negro no perdona errores, y la pregunta sobre la estabilidad del calzado se vuelve especialmente relevante. Vamos a desgranar qué suela es la más adecuada para evitar resbalones y qué trucos te ayudarán a sobrevivir al invierno sin caídas.

Trucos efectivos para que tu calzado tenga más agarre

Sé que a muchos nos ha pasado: sales a la calle y, de repente, el suelo se convierte en una pista de patinaje. La buena noticia es que no siempre necesitas comprar zapatos nuevos caros. He probado varias opciones y tengo para ti un top 4 que realmente funciona.

1. Tirita de tela: rápido y sencillo

  • Ve a la farmacia y compra tiras de tela.
  • Córtalas en trozos de unos 3-4 cm.
  • Pega las tiras en forma de «X» sobre una suela limpia y seca.

Este método es ideal para días fríos y secos. En días de aguanieve, la tirita no aguantará mucho, así que te recomiendo llevar un rollo contigo para reemplazarlas cuando sea necesario.

2. Fieltro: casi como llevar botas de agua

  • Corta trozos de fieltro (puedes usar de unas botas viejas).
  • Pégalos a la suela con un buen pegamento (tipo «Moment» o PVA).
  • Deja que se sequen por completo.

Funciona bien en clima seco. Si está húmedo, el fieltro se despegará rápidamente.

3. Pegamento + Arena: crea tu propio patrón antideslizante

  • Aplica un diseño con pegamento en la suela y deja que se seque.
  • Para un agarre extra, espolvorea arena normal sobre la capa fresca de pegamento.

Esto crea una especie de «banda de rodadura» que se agarra estupendamente al hielo, casi como si llevaras tacos.

4. Papel de lija: una solución duradera

Aquí tienes dos maneras de usarlo:

4 formas de hacer que tus zapatos de invierno no resbalen: ¡despídete de las caídas! - image 1

  • Pega trozos de papel de lija de grano grueso a la suela.
  • O, simplemente, frota periódicamente la suela con papel de lija de grano fino.

Este método es un poco más radical, pero es muy fiable.

¿Qué suela se considera la ideal?

El elemento clave para un calzado que no resbala es, sin duda, la suela. Es ella la que garantiza el agarre al suelo y la protección contra el frío.

En la mayoría del calzado de invierno se utilizan materiales sintéticos como:

  • Caucho
  • Poliuretano
  • Cloruro de polivinilo (PVC)
  • Termoelastoplástico (TEP)

El poliuretano, el caucho y la goma son cómodos hasta -15°C. Para los verdaderos fríos, hasta -50°C, el termoelastoplástico es la mejor opción. No se endurece y mantiene su flexibilidad.

Una ventaja adicional es un dibujo profundo y un patrón pronunciado que actúan como eslabones o «garras» sobre el hielo.

En definitiva, la mejor manera de evitar resbalones y caídas no es experimentar con pegamentos y tiritas, sino elegir el calzado adecuado. Una suela de calidad, diseñada para las condiciones invernales, te ahorrará riesgos innecesarios y cuidará tu salud. Como dicen, más vale prevenir que curar, y en tiempos de hielo, ¡un buen calzado es tu mejor aliado!

Scroll al inicio