Comprar tocino de cerdo en el mercado puede ser una verdadera lotería. Algunos vendedores son honestos y ofrecen un producto realmente delicioso y de alta calidad. Otros, buscando ganar más, te venden una falsificación de mal sabor y baja calidad. Te contamos cómo, con solo un fósforo, puedes determinar fácilmente la calidad del tocino de cerdo y evitar comprar un trozo de carne «gomoso».
Cómo elegir el tocino de cerdo perfecto en el mercado
El método del fósforo es increíblemente sencillo y no requiere habilidades especiales. Simplemente toma un fósforo común, no un palillo afilado, sino uno con punta roma, y pégalo en un trozo de tocino de cerdo. El resultado ideal es si el fósforo entra en el tocino de manera suave y fácil, como si fuera mantequilla casera.
La prueba del fósforo: una guía rápida
Este resultado indica frescura y una estructura tierna en el tocino que intentan venderte. Además, garantiza que no habrá fibras duras en dicho tocino. Por otro lado, los expertos consideran un mal resultado cuando simplemente no puedes insertar el fósforo en las fibras del tocino o si entra con mucha dificultad, requiriendo un esfuerzo excesivo.

¿Qué significa un fósforo que no entra?
En ese caso, podrías estar ante tocino de cerdo viejo que ha estado almacenado por mucho tiempo y se ha endurecido. Además, este resultado del test puede indicar que hay mucho tejido conectivo dentro del tocino, que es simplemente imposible de masticar. No podrás preparar un sofrito o aperitivo sabroso con este tipo de tocino, ya que definitivamente no podrás masticarlo.
Consejo práctico para tu próxima compra:
- Busca un trozo de tocino de cerdo de color blanco cremoso o rosado pálido. Evita el que tenga un tono amarillento o grisáceo.
- Observa el grosor de la capa de grasa. Lo ideal es que sea uniforme y no excesivamente gruesa ni delgada.
- Inspecciona la piel. Debe estar limpia y sin pelos. Si hay pelos, asegúrate de que se hayan quemado bien al procesar el cerdo.
- Siempre, siempre realiza la prueba del fósforo antes de comprar. Es tu mejor aliada contra el «tocino gomoso».
La próxima vez que vayas al mercado, olvídate de la incertidumbre. Con este sencillo truco del fósforo, te convertirás en un experto en elegir el mejor tocino de cerdo. Tu paladar y tu estómago te lo agradecerán.
¿Conocías este método? ¿Tienes algún otro truco para elegir buen tocino de cerdo?



