El hielo invernal puede arruinar hasta el paseo más corto. Las suelas que ayer parecían fiables de repente empiezan a resbalar. Pero existe un método sencillo y práctico para hacer que tu calzado sea más resistente sin necesidad de ponerte antideslizantes ni trucos de tienda. Este método está probado por el tiempo y se basa en materiales comunes que puedes encontrar fácilmente en casa.
¿Por qué resbala la suela y cómo solucionarlo?
Una suela lisa o ligeramente desgastada no «agarra» bien el hielo. Para solucionar la situación, necesitas crear una rugosidad fina pero resistente en su superficie. Esto es lo que proporciona agarre y te ayuda a mantenerte firme en superficies resbaladizas.
Preparación: La clave para un buen agarre
Antes de empezar, limpia a fondo la suela de suciedad, polvo y humedad. Debe estar limpia y completamente seca. Luego, desengrasa la superficie. Para ello, puedes usar:
- Alcohol o toallitas con alcohol.
- Vodka.
- Vinagre diluido en agua.
- Desengrasantes especiales para tareas domésticas.
Ojo: no uses acetona sin diluir, ya que puede dañar el material de la suela, volviéndolo quebradizo o dejando manchas.

El secreto del agarre: Pegamento y sal
Así, sobre la suela preparada, aplica unas gotas de pegamento impermeable. Distribúyelas de forma aleatoria pero uniforme por toda la zona de contacto con el suelo. No olvides la punta y el talón.
Inmediatamente después de aplicar el pegamento, coloca el zapato sobre una superficie generosamente espolvoreada con sal de grano grueso. Los cristales de sal se adherirán al pegamento, creando una textura resistente y rugosa. Si sientes que una capa no es suficiente, repite el proceso una vez que la primera capa se haya secado. Esto intensifica el efecto y alarga la vida útil del recubrimiento.
¿Cuándo y cómo usar el calzado después del truco
Una vez terminado, deja los zapatos en paz hasta que el pegamento se seque por completo. Después, sacude el exceso de sal; solo los cristales bien adheridos permanecerán en la suela.
¡El resultado es notable al instante! La suela se vuelve menos resbaladiza, tus movimientos son más seguros y las superficies heladas ya no te causarán tensión. ¿Has probado algún truco similar para evitar resbalones?



