Muchas veces, cuando miramos atrás, la tentación de borrar ciertos momentos o decisiones es fuerte. Pero, ¿y si esas experiencias, por dolorosas que fueran, fueran la clave para convertirte en la persona que eres hoy? Irma Jurgelevičiūtė, un ícono musical, nos abre su corazón sobre cómo los tropiezos de su pasado, lejos de aniquilarla, le dieron una fuerza inimaginable.
La música nos ha regalado grandes voces y, en Lituania, Irma Jurgelevičiūtė es una de ellas. Ligada inseparablemente al legendario grupo «Dinamika», su regreso a los escenarios para celebrar el 30 aniversario de la banda ha encendido la chispa en miles de seguidores. Pero más allá del eco de sus éxitos, Irma comparte una lección de vida profunda: la aceptación de un pasado que, en su experiencia, es irremplazable.
El regreso de «Dinamika»
La noticia del renacimiento de «Dinamika» con un tour por las principales arenas del país ha sido una bocanada de aire fresco para sus fans. Gintautas Brokas, fundador del grupo, recuerda con nostalgia los años dorados: «Eran los mejores tiempos, la cumbre de la epopeya. Sonaban las canciones más bonitas y nuestros conciertos eran los más grandes. Trabajamos con Irma unos ocho años y ese tiempo fue especial. No en vano, incluso cuando Irma ya no cantaba con el grupo, seguía siendo asociada con ‘Dinamika'».
Irma, por su parte, confirma la conexión inquebrantable. Incluso al emprender su carrera en solitario, las preguntas sobre un posible regreso con «Dinamika» eran constantes. Este grupo, y el tiempo que pasó como parte de él, es un tesoro personal para ella.
«Todo mi ser, mi corazón, sabía que llegaría ese día…»
El poder transformador de los errores
Cuando se le pregunta si cambiaría algo de su pasado, la respuesta de Irma es contundente: no. A pesar de las vivencias difíciles y los errores cometidos, la artista se niega a borrar ningún capítulo de su vida. «Creo que todos esos errores me han llevado a ser quien soy hoy», afirma con una serenidad conmovedora.

«Ustedes no se imaginan lo mucho que me dieron esos errores. ¡Poco me faltó para desaparecer!», confiesa. Su gratitud se extiende al desenlace de esas experiencias: «Estoy agradecida de que todo terminara así y que todo siga ahora el camino que sigue. No querría conocer a la Irma anterior, la de antes».
Perspectivas diferentes, un futuro compartido
Gintautas, en contraste, admite que sí desearía cambiar algunas cosas de su pasado, aunque ratifica su decisión de dedicarse a la música como acertada. En la entrevista, además, comparte detalles íntimos de su relación con su esposa,Vida, y cómo han logrado mantenerse juntos durante tantos años, superando rumores y difíciles pruebas.
Irma, bromeando sobre los rumores que la vincularon sentimentalmente con Gintautas, aclara que siempre fueron relaciones de trabajo. La artista, que ha superado varios divorcios, también se abre sobre su presente sentimental y sus miedos actuales.
¿El regreso de «Dinamika» es el principio o el fin?
La pregunta que flota en el aire es si este renacimiento de «Dinamika» es un proyecto efímero o si la banda continuará su andadura. Irma y Gintautas también comparten detalles sobre objetos especiales que trajeron al estudio, uno de los cuales Gintautas decidió dejar como recuerdo.
En resumen, la historia de Irma Jurgelevičiūtė es un testimonio poderoso de resiliencia y autopercepción. Nos enseña que el camino a veces se traza con pasos en falso, pero que son precisamente esas caídas las que, al levantarnos, nos hacen más fuertes y nos perfilan hacia un futuro más auténtico.
¿Y tú? ¿Hay algún error en tu pasado que hoy agradezcas haber cometido?



