Los apagones prolongados han dejado a muchos en una situación crítica. Si tu cocina funciona con electricidad, hasta preparar una simple taza de té se convierte en un desafío. Si bien algunos optan por hornallas portátiles a gas, está el miedo a tener cilindros en casa o que se corte la luz de forma inesperada. Aquí te presento un truco probado que te permitirá no solo calentar tu cena, sino también cocinar cereales, pasta o freír huevos.
Cómo cocinar sin luz ni gas: un salvavidas en apuros
Para este método, ten siempre a mano unas 5-6 velas de parafina en el refrigerador. Si tienes más, ¡mejor! La parafina congelada se derrite más lentamente, haciendo que la vela dure considerablemente más tiempo.

Creando tu hornalla de emergencia
Para armar tu «cocina improvisada», necesitarás un soporte. Pueden ser ollas altas o los bordes del fregadero. Coloca la rejilla del horno encima y sitúa las velas debajo de la rejilla.
- Asegúrate de que las velas estén juntas y que la llama toque el fondo del recipiente.
- Si la vela es muy corta y la llama no alcanza la base del utensilio de cocina, pon algo debajo o usa una vela más larga. De lo contrario, el calor no será suficiente para hervir.
Coloca la olla con agua o la sartén sobre la rejilla. El principio de funcionamiento es el mismo que en una hornalla convencional: la vela proporciona un calor constante, suficiente para preparar platos sencillos.
Si solo necesitas calentar una pequeña porción de comida, lo ideal es transferirla a un bol metálico delgado. Este tipo de recipiente se calienta más rápido que una olla grande. Por supuesto, el proceso será más lento que con gas, pero es una forma efectiva de sobrevivir a un apagón de varios días. Lo más importante: **no dejes la estructura desatendida y mantén siempre la seguridad contra incendios en mente**.



