Se acerca una época de reflexión y recuerdo, el Día de Todos los Santos, y miles de personas en España se preparan para visitar los sepulcros de sus seres queridos. Las visitas a los cementerios son momentos de profunda emoción, pero también de embellecimiento. Muchos buscan flores para honrar la memoria, y es aquí donde surge una tendencia fascinante: los arreglos florales creados en Valdaj (Suvalkija) que deslumbran por su originalidad y belleza.
Vilma Kučinskienė, una artesana de Valdaj, ha convertido esta tradición en un arte, creando ramos que no solo adornan, sino que conmueven. ¿Cuál es el secreto detrás de estas creaciones que tanto impactan? La respuesta reside en una combinación de pasión, herencia y una visión única que nació hace más de dos décadas.
Un legado que florece: de la necesidad a la pasión
Vilma, quien bromea diciendo que es una «valdajita cruzada por el río Neman», nació en Šakiai pero ahora reside en la región de Jurbarkas. Aunque su formación académica es en contabilidad, su verdadera vocación siempre estuvo ligada a la naturaleza y la creatividad.
Su viaje en la floristería funeraria comenzó hace más de 20 años, impulsado por una notable carencia en el mercado lituano de la época. «Cuando regresé a Lituania, me di cuenta de que el diseño de tumbas y la floristería no eran tan populares. Había poca oferta, no había mucha variedad en qué elegir», recuerda Vilma.
Creando belleza donde hay vacío
Esta falta de opciones inspiró a Vilma a buscar soluciones propias. «Empecé a pensar en lo que podía hacer yo misma, y así comenzó todo», explica. Su trabajo inicial se centró en crear ramos para las tumbas de sus propios familiares.
Hoy, aunque no le faltan clientes, Vilma insiste en que su enfoque es puramente personal: ella crea desde su corazón y no acepta pedidos específicos. Generalmente, ella misma dicta las ideas, y si a la gente le encajan, compran sus arreglos.
Las personas suelen conocer su obra a través de internet o por recomendación de boca en boca. Para Vilma, esta actividad es más un pasatiempo que un negocio lucrativo. El dinero que obtiene por los arreglos apenas cubre los costes de los materiales, lo que le permite disfrutar plenamente de su expresión creativa.
El largo y meticuloso proceso creativo
La elaboración de un arreglo para el Día de Todos los Santos es un proceso que puede ser sorprendentemente largo si se considera desde el inicio. El primer paso implica la selección cuidadosa de las materias primas, ya sea provenientes del bosque o recolectadas con esmero.

Vilma a menudo pasa tiempo recogiendo materiales: «Cada vez que salgo a pasear con mi marido, él se ríe de mí porque no se puede salir conmigo como con una persona normal, ¡mis bolsillos y manos terminan llenos de todo tipo de verdor!».
El tiempo exacto que tarda en crear un arreglo varía. Algunos se hacen rápidamente, mientras que otros, después de empezar con una idea clara, no salen como se espera. En esos casos, Vilma los deja a un lado temporalmente y retoma el trabajo al día siguiente, a menudo encontrando la solución perfecta.
La naturaleza como paleta principal
En sus creaciones, Vilma utiliza pocas flores tradicionales. En su lugar, prefiere ramas de abeto, tuyas y otras plantas verdes. «La mayoría de las materias primas las obtengo del bosque, lo que encuentro cerca o lo que recolecto de mis vecinos (bromea)», confiesa.
Las píceas y las tuyas que crecen cerca de su casa son fuentes habituales de material. Vilma se esfuerza por elegir siempre una variedad diversa de elementos, lo que hace que su trabajo sea más interesante.
La forma más común de sus arreglos es la de coronas circulares, aunque Vilma siempre está abierta a otras ideas. A menudo se inspira en internet o en lo que observa durante sus viajes, adaptando y enriqueciendo esas ideas a su propio estilo.
Consejos para crear tu propio tributo floral
Para aquellos que deseen intentar crear sus propios arreglos para el Día de Todos los Santos, Vilma ofrece un consejo sencillo pero profundo: solo hay que intentarlo y ponerse en acción. Lo más importante es sentir lo que uno quiere transmitir a su ser querido, ya sea un adorno o un símbolo de recuerdo.
- No recargar: Un consejo clave es no sobrecargar el arreglo. Los cementerios no son un jardín de flores.
- Guiarse por la intuición: Crea el arreglo según tu propia sensación y su propósito.
- La experimentación es clave: Animase a hacerlo tú misma. Solo después de intentarlo, podrás ver qué puedes mejorar o qué ayuda necesitas.
Vilma a veces incluso busca consejo de sus amigas, demostrando que el aprendizaje es un proceso continuo, incluso para los artesanos experimentados. Su arte es un recordatorio de que la memoria se honra con belleza y con un toque personal que viene del corazón.
¿Qué te inspira más al momento de preparar un homenaje floral para tus seres queridos?



