¿Alguna vez te has preguntado cómo algunos creadores de contenido logran que sus creaciones, ya sean comestibles o no, parezcan sacadas de un cuento de hadas y, lo que es más importante, que se hagan virales? Hoy vamos a desgranar el caso de Sonata Šalkauskaitė, una repostera de Vilnius cuyas obras maestras de repostería no solo son visualmente deslumbrantes, sino que también desaparecen a la velocidad de la luz, cautivando a miles en TikTok. Si alguna vez te has sentido abrumado por la complejidad de crear algo que realmente enganche, sigue leyendo, porque la historia de Sonata te abrirá los ojos a un mundo de creatividad accesible.
De la pasión infantil a un fenómeno viral
Todo comenzó en 2019, cuando Sonata dio sus primeros pasos formales en el mundo de la repostería. Lo que inició como un pasatiempo se transformó rápidamente en su profesión principal. Sus creaciones, llenas de color y originalidad, pronto encontraron un hogar en plataformas como Instagram y TikTok, donde el apoyo y el interés no tardaron en llegar.
Un apodo que predijo el futuro: «Bandelė»
En mi práctica de observar a creadores exitosos, me doy cuenta de que muchas veces las pasiones más profundas tienen sus raíces en la infancia. Sonata confiesa que de niña su apodo era «Bandelė» (que significa «panecillo» o «bollo» en lituano), precisamente por su amor a los dulces. «Uno puede decir que fueron las primeras señales de que la comida me atraía», comenta con una sonrisa.
Aunque su camino académico la llevó inicialmente a la dramaturgia cinematográfica, la vena artística siempre estuvo presente. «Considero la repostería un arte, porque es una forma de creación donde se entrelazan la estética y la precisión», explica Sonata. Este enfoque fusiona el arte con la exactitud necesaria para la repostería, un equilibrio que ella ha logrado dominar.
Diseño: una colaboración entre cliente y artista
Cuando se trata de los diseños de sus pasteles, Sonata describe un proceso colaborativo. Si bien los clientes a menudo llegan con una idea general, rara vez con una visión de sabor específica, Sonata se convierte en una consejera experta. «Los clientes suelen tener su propia visión, pero a menudo consultan conmigo si sus ideas son factibles o si podríamos hacer algo diferente», comparte.
Esta sinergia permite que cada pastel sea una obra única, adaptada a los deseos del cliente pero siempre con el toque distintivo de Sonata. Es esta voluntad de co-crear lo que, en mi experiencia, fideliza a la clientela.
La dulce especialidad: pasteles de cumpleaños
Aunque Sonata crea pasteles para todo tipo de eventos (despedidas de soltero, revelaciones de género, bodas), los pasteles de cumpleaños tienen un lugar especial en su corazón. «¿Por qué? Porque ofrecen la mayor libertad creativa, tanto para mí como para el cliente», revela.
En un pastel de cumpleaños, argumenta, la personalidad del cliente se manifiesta plenamente. Los colores preferidos, si son minimalistas o maximalistas, e incluso su sentido del humor, todo queda plasmado. Para ella, cada pastel de cumpleaños es una oportunidad para «contar historias que revelan el carácter del comitente».
El «lado B» de la repostería: la cocción del bizcocho
No todo es decoración y arte. Sonata confiesa que su parte menos favorita de la repostería es hornear los bizcochos. «Es un trabajo monótono y aburrido», admite.
A pesar de la falta de creatividad en este paso, es fundamental. El bizcocho es la base de todo. Pero una vez superada esta etapa, la magia comienza con la decoración, su parte favorita y donde realmente brilla.
Organización: flexibilidad y largas jornadas
Las horas de trabajo de Sonata varían enormemente, dependiendo de la carga de pedidos. «Este trabajo es muy flexible y, al mismo tiempo, desafiante, porque uno mismo planifica su tiempo», explica.

Hay días en los que puede trasladar tareas si se siente cansada, pero también hay épocas, como diciembre, donde las jornadas se extienden hasta 10 horas diarias. Sin embargo, la flexibilidad también significa que puede tener días de solo dos horas o incluso un día libre a mitad de semana, algo que muchos envidiarían.
La fórmula del éxito en la era digital
¿Cómo logró Sonata construir una base de clientes tan sólida? Atribuye parte de su éxito a haber iniciado su actividad profesional en un momento propicio: durante la pandemia de COVID-19. «La pandemia distorsionó el mercado empresarial, y las redes sociales se convirtieron en el principal canal de comunicación y compra», señala.
Su estrategia inicial fue innovadora y segura: organizaba degustaciones de pasteles, entregando porciones cortadas individualmente a domicilio, siguiendo estrictos protocolos de seguridad. Esta idea de «contacto sin contacto» fue muy bien recibida y le permitió construir una base de clientes y ganar experiencia. Muchas de estas primeras iniciativas fueron a coste o casi gratuitas, con el fin de atraer a la gente y generar confianza.
El salto a TikTok: una apuesta estratégica
En 2023, Sonata decidió dar el salto a TikTok. Al principio, la plataforma le pareció un desafío por la falta de tiempo, pero el miedo a depender exclusivamente de Instagram la impulsó a diversificarse. «La idea de que un día Instagram simplemente desaparezca me atormentaba», confiesa.
Este verano, con un nuevo enfoque, retomó TikTok con la meta de crear un formato diferente y atraer a una audiencia nueva. «Hasta ahora me está yendo bastante bien y veo que esta plataforma es una excelente manera de llegar a personas que quizás antes no habían oído hablar de mi trabajo», comenta.
Diferencias clave entre Instagram y TikTok
Sonata percibe diferencias claras entre las audiencias de ambas plataformas. «En Instagram, los usuarios son más pasivos, observan más desde fuera. En cambio, en TikTok, la gente es más abierta y escribe su opinión con más frecuencia, a veces incluso comentarios negativos», detalla.
Además, el público de TikTok es más amplio, abarcando desde jóvenes hasta usuarios mayores, lo que genera una mayor diversidad de opiniones, incluyendo las negativas.
Manejando la crítica: humor y resiliencia
Afortunadamente, Sonata ha tenido suerte y, hasta ahora, no ha recibido demasiados comentarios maliciosos. Sin embargo, admite que al principio le resultaba «bastante incómodo».
Su estrategia para lidiar con los comentarios es, mayormente, el humor. «A menudo respondo con humor», afirma. El apoyo de sus seguidores es un pilar fundamental para ella, ayudándola a no dar excesiva importancia a las críticas negativas.
Consejo clave: Si la crítica es constructiva y se refiere a su trabajo (diseño o sabor), la acepta con calma y la utiliza para mejorar. Sin embargo, los comentarios personales sobre su apariencia o forma de hablar le afectan más, pero ha aprendido a relativizarlos.
La clave, según Sonata, está en entender que es imposible gustarle a todo el mundo y que los comentarios negativos son inevitables. Esta perspectiva le permite enfocarse en lo positivo y seguir creando.
¿Y a ti? ¿Te has encontrado alguna vez en la situación de tener que equilibrar la creación de contenido con la gestión de la crítica? Cuéntanos tu experiencia en los comentarios.



