Cuatro veces me pidieron mis hijos estos 'vareniki perezosos' de requesón, y por eso los preparo todas las noches

Cuatro veces me pidieron mis hijos estos ‘vareniki perezosos’ de requesón, y por eso los preparo todas las noches

¿Alguna vez sentiste que tu familia solo quiere comer lo mismo una y otra vez? Yo sí. Mis hijos, especialmente, tienen una fijación con los «vareniki perezosos» de requesón. Al principio, era una novedad, pero ahora se han convertido en el plato estrella de dos noches seguidas. Y la verdad, no me quejo, porque son increíblemente fáciles y deliciosos.

Muchos pensamos que los vareniki son complicados de hacer, pero mi versión «perezosa» demuestra lo contrario. Se preparan en un santiamén y el resultado es un bocado tierno y dulce, perfecto como postre o incluso como plato principal si lo combinas bien. ¡Quédate para descubrir cómo los hago!

La magia de los ‘vareniki perezosos’

A diferencia de los vareniki tradicionales que requieren moldear cuidadosamente las masas para rellenar, estos son mucho más directos. Son como dumplings simplificados, pero con un corazón cremoso de requesón que conquista a todos. La clave está en la masa rápida y el preparado sencillo del relleno.

Ingredientes sencillos para un gran sabor

Para preparar estos deliciosos vareniki, solo necesitas unos pocos ingredientes que seguramente ya tienes en tu cocina:

Cuatro veces me pidieron mis hijos estos 'vareniki perezosos' de requesón, y por eso los preparo todas las noches - image 1

  • 200 g de requesón seco (tipo cottage cheese o quark bien escurrido)
  • 1 huevo
  • 1 cucharada de azúcar
  • 2 cucharadas de harina

Preparación: Rápido, fácil y sin complicaciones

Una vez que tengas los ingredientes, la magia sucede en pasos muy sencillos:

  1. En un bol, mezcla el requesón con el huevo batido y el azúcar hasta obtener una pasta homogénea.
  2. Añade la harina gradualmente y amasa hasta formar una masa elástica y que no se pegue a las manos.
  3. Forma una bola con la masa y luego conviértela en un cilindro delgado, como de 2 cm de grosor.
  4. Corta el cilindro en trozos pequeños, de aproximadamente 2 cm de largo.
  5. Estira cada trozo ligeramente sobre la mesa, asegurándote de que los bordes queden bien sellados para que no se abran al cocer.
  6. En una olla con agua hirviendo y un chorrito de aceite vegetal (para evitar que se peguen), cocina los vareniki hasta que floten a la superficie y estén cocidos.

Variaciones para sorprender

Lo mejor de esta receta es su versatilidad. Si quieres darle un toque diferente:

  • Versión de chocolate: Añade una cucharada de cacao en polvo a la mezcla de requesón para unos vareniki achocolatados.
  • Relleno dulce: Puedes rellenarlos con un poco de mermelada, dulce de leche o chocolate derretido antes de sellarlos, aunque esto añade un paso extra a la versión «perezosa».
  • Para acompañar: Sírvelos con un poco de crema agria, yogur natural, frutas frescas o un toque de miel.

No te dejes engañar por la simplicidad, estos vareniki son una verdadera delicia. Son la prueba de que no necesitas horas en la cocina para crear un plato que toda la familia amará. La textura suave y el sabor delicado del requesón son una combinación ganadora.

¿Cuál es ese plato que tus hijos te piden una y otra vez? ¡Cuéntamelo en los comentarios!

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