¿Te suena familiar? La misma táctica, el mismo protagonista, solo que con un coche diferente y una cifra estratosférica que vuelve a poner el foco sobre Remigijus Žemaitaitis. Una vez más, la política lituana se ve envuelta en un escándalo que recuerda a prácticas pasadas, levantando sospechas sobre la transparencia y el uso de fondos partidistas.
Esta vez, el partido «Nemuno aušra» ha alquilado un vehículo a su propio líder, Žemaitaitis, por una suma que ronda los 30.000 euros por menos de un año. Una maniobra que recuerda poderosamente a un episodio similar ocurrido hace ocho años, cuando Žemaitaitis ya se vio envuelto en una polémica similar al alquilar su coche a otro partido del que era líder.
Un patrón que se repite: El coche como fuente de ingresos
La Comisión de Ética de la Función Pública (VTEK) ha iniciado una investigación tras conocerse que el presidente del partido «Nemuno aušra», Remigijus Žemaitaitis, alquiló su propio coche al partido por la impresionantes suma de 30.000 euros.
Lo que hace este caso especialmente llamativo es que no es la primera vez que ocurre. Hace ocho años, el propio Žemaitaitis ya infringió las normativas de conflicto de intereses al alquilar su vehículo personal a otro partido político.
La historia de 2016: Un déjà vu con BMW
Todo se remonta a diciembre de 2016. Tras convertirse en líder del partido «Tvarka ir teisingumas» (Orden y Justicia), apenas 20 días después, el partido suscribió un contrato de alquiler con él por su BMW. La cifra acordada ascendía a 830 euros mensuales, lo que sumaba un total de 30.000 euros durante los tres años de contrato.
Si esta situación te resulta familiar, es porque efectivamente lo es. Esta misma táctica se ha repetido recientemente.
El «Range Rover» de «Nemuno aušra»: El nuevo capítulo
Este mismo febrero, se hizo público que Žemaitaitis, ahora líder de «Nemuno aušra», alquiló su «Range Rover» a su propio partido. El contrato, vigente desde el 17 de enero hasta el 13 de noviembre de 2024, estipula un pago mensual de 3.176,47 euros, lo que se traduce en unos 31.000 euros por los 11 meses estipulados. Curiosamente, el acuerdo se formalizó justo después de su elección como presidente del partido.
Esta maniobra levanta serias dudas sobre la gestión de los fondos públicos y la posible utilización de recursos del partido para beneficio personal.
La investigación de 2018 y la omisión de intereses
La polémica del BMW ya fue destapada en 2018 por el portal lrytas.lt, alertado por antiguos compañeros de partido que expresaron su preocupación por el «despilfarro» de fondos partidistas. En aquel entonces, la VTEK inició una investigación porque el político no había declarado este acuerdo de alquiler en su declaración de intereses privados.
En enero de 2019, la VTEK dictaminó que Žemaitaitis había cometido una infracción al no declarar a tiempo el contrato, cuyo valor ascendía a 30.000 euros. El político no realizó la declaración hasta octubre de 2018, tres días después de la publicación de lrytas.lt.
Detalles financieros: ¿Quién paga realmente?
Los documentos del caso de la VTEK, ahora custodiados en el Archivo Estatal de Lituania, revelan detalles sobre el acuerdo de alquiler del BMW. En sus informes financieros de 2017, el partido «Tvarka ir teisingumas» declaraba poseer un único vehículo valorado en unos 16.000 euros, con gastos de transporte anuales que rozaban los 50.000 euros.
Aunque oficialmente se establecía que el coche se «transfería al partido», sorprendentemente, durante todo el período del contrato, el miembro del Seimas utilizó fondos parlamentarios para los gastos de funcionamiento del vehículo. Los informes de la Cancillería del Seimas indican que de principios de 2017 a finales de 2019, Žemaitaitis gastó alrededor de 19.000 euros en mantenimiento y seguro del coche, unos 6.300 euros anuales de media. Esto significa que el Estado cubría el mantenimiento, mientras el partido aportaba ingresos adicionales.
Similitudes y matices: El caso del «Range Rover»
La situación del «Range Rover» presenta similitudes notables. Tras conocerse el alquiler a «Nemuno aušra» a principios de este año, surgieron informaciones que apuntaban a que Žemaitaitis no había declarado el vehículo, adquirido en 2022 y valorado en unos 70.000 euros, en su declaración de patrimonio e ingresos.

Sin embargo, una aclaración de la Inspección Estatal de Impuestos (VMI) sugiere que el «Range Rover» no necesitaba ser declarado por el político, ya que el vehículo alquilado al partido fue adquirido mediante un contrato de leasing. Una situación análoga ocurrió en 2016 con el BMW, que Žemaitaitis alquilaba a «Tvarka ir teisingumas» mediante leasing de la empresa «Citadele faktoringas ir lizingas», con un coste total aproximado de 19.400 euros.
La excusa recurrente: ahorrar y optimizar.
Las excusas del político: Ahorro y falta de fondos
En 2018, el político declaró a la prensa que la decisión de alquilar el coche era una estrategia para que el partido ahorrase y optimizara sus finanzas, argumentando que era una opción mejor que asumir el pago del leasing o el seguro directamente.
Este año, ante las críticas por el contrato con «Nemuno aušra», Žemaitaitis también aludió a la escasez de fondos. Según sus declaraciones, el partido no disponía de dinero y las empresas de alquiler se negaban a ofrecer servicios porque aún no habían recibido las subvenciones estatales. El político afirmó que el partido le saldó la deuda una vez la Comisión Electoral Central distribuyó los fondos estatales.
Intentos de contacto y silencio
Hemos intentado contactar con Remigijus Žemaitaitis para obtener su versión sobre estas similitudes en las historias de alquiler de coches, pero no ha respondido a nuestras llamadas ni mensajes.
Según la página oficial del partido «Nemuno aušra» en Facebook, el 10 de febrero, Žemaitaitis y el parlamentario Kęstutis Bilius se encontraban recorriendo los alrededores de Kelmė y reuníendose con los residentes.
Al intentar contactar con K. Bilius, tampoco obtuvimos respuesta. El asistente del político en el Seimas, Ignotas Adomavičius, tampoco pudo ofrecer comentarios sobre los acompañantes del presidente del partido.
La conexión con Vytautas Jucius: Otro caso de alquiler
Finalmente, logramos contactar con Vytautas Jucius, actual miembro de la facción «Nemuno aušra». Jucius trabajó como asistente de Žemaitaitis en el Seimas entre 2008 y 2019, precisamente durante el período en que estalló el escándalo del alquiler del coche.
Sin embargo, V. Jucius tampoco pudo aportar detalles: «¡Oh Dios, aquellos fueron tiempos! Sabe, ahora no estoy en Lituania… Aquellos viejos tiempos, estoy desconectado de eso», comentó a LRT.
El vehículo de Jucius: Otro acuerdo sospechoso
Pero el caso de financiación de vehículos no termina ahí. El propio coche de V. Jucius fue financiado brevemente por el entonces partido «Tvarka ir teisingumas». En 2019, durante la campaña de las elecciones municipales, el partido alquiló su «Opel Astra» durante cuatro meses.
La revisión del contrato, suscrito en noviembre de 2018 y válido hasta marzo de 2019, revela que el «Opel Astra» de V. Jucius fue valorado en 2.000 euros. Sin embargo, el partido se comprometió a pagarle mil euros cada mes.
«Con este contrato, el arrendador transfiere al arrendatario un automóvil de pasajeros ‘Opel Astra’, en adelante denominado vehículo, para su uso por una tarifa de alquiler de 1.000 euros al mes», reza el contrato de 2018.
Según los términos del acuerdo, el pago a V. Jucius duplicaba el valor declarado del vehículo. A pesar de ello, el político tampoco pudo recordar este incidente: «¿Mil euros al mes? No, no recuerdo tales cosas. No puedo comentar, lo siento», concluyó V. Jucius.
Cabe destacar que el entonces asesor de Žemaitaitis en las elecciones apoyó a «Tvarka ir teisingumas», donando 1.600 euros en cuatro ocasiones en 2019.
Ante esta reiteración de esquemas de alquiler de vehículos y la falta de transparencia, queda la pregunta: ¿Hasta cuándo seguirán estas prácticas en la política lituana? ¿Qué más esconden estas maniobras que parecen diseñadas para beneficiar a unos pocos?



