En un mundo con tensiones geopolíticas crecientes, la pregunta sobre la preparación de las potencias europeas para una posible agresión rusa es más relevante que nunca. ¿Estamos invirtiendo lo suficiente en nuestra defensa? ¿Son suficientes nuestras políticas para disuadir a un adversario como Rusia, que parece atacar a los más débiles?
Estas son las interrogantes que el General R. Vaikšnoras, una figura clave en la defensa de Lituania, ha abordado en una reciente entrevista. Sus palabras, directas y sin rodeos, apuntan a una urgencia que muchos parecen ignorar: la necesidad de que Alemania, en particular, acelere su toma de decisiones y fortalezca su industria de defensa. Sus almacenes están casi vacíos, y la demanda de armamento seguirá siendo alta por al menos una década. Te contamos los detalles clave de esta crucial conversación.
El Corredor de Suwałki: un punto caliente estratégico
Lituania se encuentra en una posición delicada, flanqueada por el enclave ruso de Kaliningrado y Bielorrusia. El estrecho corredor de Suwałki es, teóricamente, el único vínculo terrestre entre los países bálticos y el resto de la OTAN. Si bien la adhesión de Finlandia y Suecia a la Alianza ha abierto nuevas rutas de suministro a través del Mar Báltico, estas no están exentas de riesgos por la presencia de la flota rusa.
Para contrarrestar estas amenazas, Lituania y Polonia están implementando el plan «Oryx», sincronizando sus fuerzas. Próximamente, se llevarán a cabo ejercicios conjuntos cerca del corredor de Suwałki para ensayar escenarios de defensa terrestre y posibles interrupciones. La expansión del polígono de Kapčiamiestis también está en marcha, en un esfuerzo por mejorar la capacidad defensiva y la integración de las fuerzas aliadas, generando al mismo tiempo oportunidades económicas para la región.
El dilema de Kaliningrado
En el improbable caso de un conflicto con la OTAN, Kaliningrado se perfila como un objetivo potencial. La región alberga sistemas de defensa aérea rusos y misiles capaces de portar ojivas nucleares. El General Vaikšnoras no descarta la necesidad de un contraataque en este u otro lugar si las circunstancias lo exigen, aunque enfatiza que la OTAN busca la disuasión, no la guerra.
Argumenta que la Alianza posee capacidades militares de vanguardia, incluyendo cazas de quinta generación, misiles de precisión de largo alcance y fuerzas especiales. La estrategia de la OTAN, aclara, es multifacética: terrestre, marítima, aérea, espacial y ciberespacial. Las lecciones aprendidas de la guerra en Ucrania están impulsando el desarrollo de nuevos sistemas y la adquisición de armamento de mayor alcance.
Armas de largo alcance: la lección de Ucrania
Las lecciones de Ucrania son claras: la dependencia excesiva de software y decisiones políticas externas para las armas de largo alcance puede ser limitante. Por ello, Ucrania está desarrollando sus propios sistemas. El General Vaikšnoras ve esto como una alternativa viable también para Lituania, elogiando los sistemas ucranianos que pueden golpear en profundidad el territorio ruso.
Si bien Lituania considera la adquisición de tecnologías similares, la prioridad sigue siendo tener capacidades propias y controladas. Sin embargo, el general reconoce que para un país pequeño, la autosuficiencia total es imposible. La dependencia de los aliados de la OTAN, sus tropas y su logística es un factor fundamental.
El papel crucial de Alemania
Recientes simulacros de guerra realizados por «Die Welt» sugirieron que Alemania podría reaccionar con lentitud en una crisis, especialmente si faltara un liderazgo claro por parte de Estados Unidos. Ante esta preocupación, Vaikšnoras fue directo: «Quizás Alemania necesita hacer sus deberes y agilizar sus decisiones políticas». A pesar de esto, se muestra convencido de que las tropas alemanas en Lituania lucharían sin dudar.

Destaca la importancia de la brigada liderada por Alemania en Lituania, no solo por su capacidad militar, sino también por su valor simbólico. Es una señal clara para la sociedad lituana y una demostración de liderazgo dentro de la OTAN. La presencia de tropas de Alemania, Noruega, Países Bajos y Estados Unidos se siente como un apoyo real y tangible.
Simulacros de guerra: ¿realidad o especulación?
Un simulacro de «Die Welt» planteó un escenario con 15.000 a 20.000 soldados rusos desplegados en Bielorrusia, cerca de la frontera lituana. El General Vaikšnoras considera esta concentración como «no particularmente impresionante», argumentando que las capacidades de alerta temprana de la OTAN y las tecnologías modernas dificultan el ocultamiento de movimientos masivos de tropas.
Lituania, asegura, respondería con ejercicios de tamaño similar o mayor, «reflejando» los movimientos del adversario. La presencia de fuerzas de respuesta rápida y la base legal actualizada permiten una movilización y despliegue ágil de tropas para apoyar a la policía y a los guardias fronterizos ante amenazas híbridas.
Defensa Total: la estrategia de Lituania
Se estima que en un escenario de invasión rusa, los países bálticos tendrían que resistir al menos dos semanas antes de recibir refuerzos de la OTAN. Aunque este plazo es largo, Lituania ya cuenta con alrededor de 3.000 soldados de otros países de la OTAN, misiones de control del espacio aéreo y buques aliados en el Báltico.
La estrategia de Lituania se basa en el concepto de «resistencia total». La resiliencia de la sociedad —incluyendo el suministro de energía, las reservas y el apoyo civil al ejército— es fundamental. La experiencia de Ucrania demuestra que cada soldado en el frente requiere un considerable apoyo civil.
- La Unión de Tiradores de Lituania cuenta con unos 18.000 miembros, muchos de los cuales poseen armas de fuego y participan en ejercicios.
- Desde el año pasado, Lituania tiene un servicio de comandancia para civiles que no realizaron servicio militar, capacitándolos en tareas de protección de infraestructuras y mantenimiento del orden en tiempos de crisis.
El General Vaikšnoras insiste en que, en caso de guerra, cada ciudadano debe estar preparado para luchar. Aunque las fuerzas terrestres rusas se han debilitado en Ucrania, sus fuerzas aéreas, de defensa aérea y su marina siguen siendo activas en la región del Báltico. Incidentes como los del «escuadra fantasma», que han dañado cables submarinos, son ejemplos de una actividad híbrida constante.
Pausas peligrosas en el conflicto
El comandante del ejército lituano advierte sobre el peligro no solo de la continuación de la guerra, sino también de unas «treguas mal gestionadas», especialmente si son desfavorables para Kiev y Europa aún no ha fortalecido su defensa.
«Los rusos fabrican más rápido que nosotros, los europeos, juntos. Mis almacenes están casi vacíos, ¡así que fabriquen más rápido!», instó, enfatizando que la demanda se mantendrá alta al menos durante una década. La premisa es simple: Rusia ataca cuando somos débiles. Por eso, debemos ser fuertes.
Pregunta para la reflexión
¿Qué medidas concretas crees que deberían tomar los gobiernos europeos, especialmente Alemania, para fortalecer urgentemente su industria de defensa y asegurar una disuasión efectiva contra posibles agresiones?



