Una disputa vacacional que llegó hasta la cima del sistema judicial
Todo comenzó con una simple petición durante unas vacaciones. Tras un largo recorrido por los tribunales, el caso acabó girando en torno a las condiciones concretas de un contrato hotelero específico.
El Tribunal Supremo italiano rechaza la demanda de la turista
El Tribunal de Casación de Italia, la máxima instancia judicial del país, ha desestimado la reclamación de una turista contra un hotel de lujo que se negó a servirle agua del grifo durante las cenas. Los magistrados concluyeron que el caso no demostraba que el establecimiento hubiera incumplido el contrato de vacaciones suscrito.
La sentencia afectaba al Hotel Sassongher de Corvara, en el Tirol del Sur, donde la mujer supuestamente se hospedó durante una semana entre Navidad y Año Nuevo de 2019. En cada comida solicitaba agua del grifo, pero el hotel le ofrecía únicamente agua mineral embotellada a siete euros por 0,75 litros.
La clienta había abonado más de 5.700 euros por un paquete de media pensión que no incluía bebidas. En su demanda alegó que se le había negado «de manera reiterada» el acceso a agua potable del grifo, viéndose obligada a comprar agua embotellada durante toda su estancia.
El argumento del agua como derecho humano
La demandante sostuvo también que «el agua es un recurso natural y un derecho humano universal para cada individuo». Por ello reclamó aproximadamente 2.700 euros en concepto de daños económicos y sufrimiento psicológico.
Los jueces no encontraron ningún incumplimiento contractual
Antes de que el asunto llegara al Tribunal de Casación, la reclamación ya había sido rechazada en dos ocasiones: primero por un juez de paz en Roma y posteriormente en una instancia de apelación.
La decisión final se basó precisamente en la naturaleza contractual del litigio. Los magistrados no hallaron ninguna prueba de que el hotel hubiera prometido servir agua del grifo como parte del paquete contratado, ni tampoco ninguna norma que, en esas circunstancias, obligara al establecimiento a ofrecerla en la mesa del restaurante.
Silvio Belardi, abogado del Hotel Sassongher, declaró que la sentencia confirma que no existe «ninguna obligación» por parte de un negocio de poner agua potable a disposición de sus clientes.
Un debate que va más allá de Italia
Situaciones similares se dan en otros países europeos. En Dinamarca, por ejemplo, tampoco existe una obligación general de ofrecer agua a los clientes que la soliciten. La legislación danesa únicamente exige asistencia en situaciones de peligro manifiesto para la vida u otras emergencias equiparables.
Una propuesta ciudadana presentada en 2018 para exigir agua del grifo gratuita en los restaurantes daneses no logró reunir las 50.000 firmas necesarias para ser debatida en el Parlamento.



