La atención se centrará en cuatro aspectos clave.
El aumento progresivo de las temperaturas ha convertido la sequía en un problema cada vez más preocupante en Dinamarca.
Por eso, el Instituto Meteorológico Danés (DMI) ha puesto en marcha un nuevo sistema de seguimiento de la sequía que facilita a propietarios de jardines, agricultores, municipios y organismos públicos conocer en todo momento el estado de humedad del suelo y cómo evoluciona la situación en el país.
Esta nueva plataforma concentra en un único espacio toda la información disponible sobre la sequía, algo que hasta ahora no existía de forma integrada.
Además de permitir seguir la evolución histórica de la sequía, la herramienta incorpora como novedad previsiones para los próximos días.
Actuar antes de que sea tarde
El objetivo principal es ofrecer una visión más clara y completa sobre el grado de sequedad del suelo, tanto en el momento actual como a lo largo del tiempo, para que los distintos usuarios puedan anticiparse y tomar decisiones con margen suficiente.
Autoridades, agricultores y dueños de jardines contarán así con mejores herramientas para planificar el riego con antelación, pero también para evitar riegos innecesarios cuando no sean precisos.
El sistema de monitoreo de la sequía se apoya en cuatro indicadores que, en conjunto, ofrecen una imagen global de la gravedad y la distribución geográfica del fenómeno:
- Estado de las precipitaciones
- Estado del agua en el suelo
- Actividad vegetal
- Índice de sequía basado en imágenes satelitales
La combinación de estas fuentes de datos permite obtener un retrato mucho más preciso y completo de la sequía que cualquier método empleado anteriormente.
Los usuarios pueden explorar mapas interactivos y ampliar zonas concretas, ya sea directamente sobre el mapa o a través de un menú de municipios, para obtener información más detallada sobre su área de interés.
Seguimiento a nivel municipal
«Ahora podemos ofrecer de forma gratuita un seguimiento de la sequía a escala municipal para cualquier persona interesada. Esto proporciona una imagen más detallada de las diferencias geográficas que existen en Dinamarca, aunque no llega al nivel de cada parcela o campo concreto. En conjunto, nuestra nueva herramienta dejará a Dinamarca mejor preparada para hacer frente a la sequía», afirma el profesor Michael Butts, uno de los responsables del desarrollo de esta plataforma en dmi.dk.
Desde los ayuntamientos se valora especialmente disponer de una visión común y accesible sobre cómo avanza la sequía, tanto antes de que surjan los problemas como mientras estos están ocurriendo.
La directora de Clima de la Asociación de Municipios Daneses, Stine Johansen, lo explica así:
«Los municipios necesitan herramientas que les ayuden a planificar y priorizar sus actuaciones frente a la sequía, para no volver a encontrarnos en la misma situación que en 2018, cuando la sequía causó graves daños tanto a los ciudadanos como al sector agrícola. Esperamos que la nueva herramienta del DMI pueda convertirse en ese recurso.»
La sequía afecta a la construcción y a la fauna
Las consecuencias de la sequía van mucho más allá del campo. Puede provocar pérdidas de cosechas, encarecimiento de los alimentos y una mayor dependencia del riego artificial.
Al mismo tiempo, edificios, carreteras y vías ferroviarias pueden sufrir daños estructurales, y el riesgo de incendios forestales se incrementa notablemente. La sequía también reduce el nivel del agua en lagos y ríos, con efectos directos sobre la calidad del agua, los acuíferos subterráneos y la fauna.
«Esperamos con interés el diálogo sobre cómo seguir desarrollando esta herramienta junto a los municipios. Prevemos que podrán utilizarla tanto cuando el suelo esté excepcionalmente seco como cuando las lluvias intensas generen riesgo de encharcamiento e inundaciones locales», añade Stine Johansen.
La sequía sigue un proceso gradual: comienza con la falta de precipitaciones, luego provoca escasez de agua en las capas superficiales del suelo —lo que perjudica cultivos y jardines— y finalmente afecta al caudal de los ríos y a las reservas de agua subterránea.



