El campo de batalla ha cambiado drásticamente desde principios de año
Desde el inicio de 2026, Ucrania ha logrado frenar el avance ruso de forma considerable y recuperar extensiones significativas de territorio. Los números cuentan una historia cada vez más complicada para el Kremlin.
En enero, Rusia obtuvo una ganancia territorial neta de 318 km². Ya en febrero, esa cifra se desplomó hasta los 122 km².
Durante marzo, las fuerzas de Putin apenas lograron hacerse con 23 km², y en abril la situación empeoró aún más: sufrieron una pérdida territorial neta de 116 km². Pero lo que vino después fue todavía más revelador.
Ucrania mantiene la presión sobre el terreno
El Institute for the Study of War (ISW) ha actualizado su análisis sobre los cambios territoriales en el conflicto, y los datos de mayo son contundentes: Rusia registró una pérdida neta masiva de 281 km² durante ese mes.
Si se analiza únicamente la penetración territorial rusa, Moscú consiguió avanzar unos 40 km², lo que supone un incremento de 12 km² respecto a abril. Sin embargo, esa cifra equivale a apenas una novena parte de las ganancias registradas en enero.
El ISW señala que parte de esta abultada pérdida territorial podría atribuirse a ajustes en la metodología empleada por el centro de análisis en sus cálculos. Aun así, los analistas dejan claro que la maquinaria bélica de Putin ha perdido impulso de forma notable al comparar el ritmo de avance actual de la ofensiva rusa con el registrado en el mismo período de 2025.
Otras fuentes que utilizan métodos distintos también documentaron una desaceleración del avance ruso durante mayo de 2026. El panorama general es inequívoco: un ejército que lucha por lograr progresos con algún significado real sobre el terreno, aunque las cifras exactas puedan variar según la fuente.
Pérdidas que se cuentan por decenas de miles
Los cambios territoriales son solo una forma de medir la evolución de la guerra. Las bajas humanas ofrecen otra perspectiva igual de importante, y los datos de mayo tampoco son alentadores para Putin.
El 1 de mayo, el Ministerio de Defensa de Ucrania estimaba que el número total de soldados rusos eliminados ascendía a 1.337.710.
Para el 1 de junio, esa cifra había escalado hasta 1.365.470 bajas, lo que implica 27.760 pérdidas adicionales solo durante el mes de mayo.
La tendencia en el campo de batalla apunta en una misma dirección: el coste humano y territorial para Rusia sigue creciendo mientras su capacidad de avance se reduce progresivamente.



