Una planta que seduce por su aroma y sus flores a la vez
Hay plantas que elegimos por sus flores. Otras las escogemos únicamente por su fragancia. La monarda pertenece al reducido grupo de plantas perennes que reúnen ambas cualidades. Cuando florece, resulta imposible pasar de largo. Huele como una buena taza de té Earl Grey, atrae mariposas y abejas, y desde hace tiempo se la considera una planta a la que los mosquitos no son nada aficionados. ¿Funciona realmente como escudo natural contra los insectos? Aquí te contamos lo que dice la ciencia.
Huele como un té de lujo, pero su historia comenzó en las praderas
La monarda (Monarda) es originaria de América del Norte, donde crece en prados húmedos, márgenes de bosques y junto a cursos de agua. Llegó a Europa como planta ornamental, aunque pronto se empezaron a valorar también sus propiedades aromáticas.
Precisamente de su característico olor proviene su nombre popular: bergamota de jardín. A diferencia de la bergamota verdadera, no es un cítrico, pero contiene compuestos aromáticos que generan sensaciones olfativas muy similares. En los días calurosos, alrededor de la planta se eleva una mezcla de notas cítricas, herbáceas y ligeramente especiadas.
Basta con rozar sus hojas para que el aroma se vuelva todavía más intenso. Es una de esas experiencias que convierten un paseo por el jardín en algo verdaderamente memorable.
¿Ahuyenta realmente la monarda a mosquitos y garrapatas?
Aquí conviene ser prudentes. En internet abundan las afirmaciones de que la monarda repele eficazmente mosquitos y garrapatas. La realidad, sin embargo, es más matizada.
Las hojas y flores contienen aceites esenciales ricos en timol y carvacrol, entre otros compuestos. Los estudios confirman que estas sustancias presentan propiedades repelentes frente a ciertos insectos. Ahora bien, eso no significa que unas pocas plantas junto a la terraza vayan a crear una barrera protectora invisible.
La experiencia práctica indica que plantaciones amplias de plantas aromáticas sí pueden reducir la presencia de mosquitos en el entorno más inmediato. Sin embargo, no sustituyen a los repelentes ni a otros métodos de protección contra las garrapatas. Es una distinción importante que suele faltar en muchas guías de jardinería populares.
Las variedades más hermosas para plantar en el jardín
Las variedades de porte alto lucen espléndidas en los arriates de plantas perennes. Entre las más llamativas destacan las siguientes:
- Cambridge Scarlet – flores de un rojo intenso
- Raspberry Wine – tono frambuesa profundo y aterciopelado
- Croftway Pink – rosa delicado y suave
- Marshall’s Delight – inflorescencias de color púrpura rosado
En jardines pequeños funcionan mejor las variedades enanas de la serie Balmy, que apenas alcanzan entre 25 y 40 cm de altura. Combinan muy bien con equináceas, rudbeckias, lavanda, salvia y gramíneas ornamentales.
Mariposas, abejas y abejorros la adoran sin reservas
En una época en la que las poblaciones de insectos polinizadores disminuyen en muchas regiones del mundo, tiene mucho sentido elegir plantas que favorezcan la biodiversidad.
La monarda está en la primera línea de las plantas perennes más beneficiosas para los polinizadores. Sus flores producen grandes cantidades de néctar, lo que atrae durante todo el verano a abejas, abejorros y mariposas de distintas especies.
Si en el jardín hay huerto, frutales o arbustos con frutos, la presencia de más polinizadores puede traducirse directamente en una mejor fructificación y cosechas más abundantes.
Un solo error hace que la monarda enferme
Aunque se considera una planta sencilla de cultivar, tiene una debilidad clara: no tolera el encharcamiento ni la escasa circulación de aire entre sus tallos.
Para que crezca en óptimas condiciones necesita:
- Pleno sol o semisombra ligera
- Suelo fértil y rico en humus
- pH entre 6,0 y 7,0
- Sustrato moderadamente húmedo
El problema más frecuente es el oídio o mildiu polvoroso. El riesgo de que aparezca aumenta considerablemente cuando las plantas se siembran demasiado juntas. Por eso conviene respetar siempre una separación de entre 45 y 60 cm entre ejemplares. Es un gesto sencillo que a menudo elimina la necesidad de combatir enfermedades más adelante.
¿Cómo prolongar la floración hasta septiembre?
El secreto está en la eliminación regular de las flores marchitas. Tras la primera oleada de floración, conviene recortar los tallos incluso un tercio de su longitud. La planta suele responder lanzando una nueva tanda de capullos a finales del verano.
Además, resulta muy eficaz acolchar con corteza o compost maduro. El suelo pierde humedad más lentamente y las raíces quedan mejor protegidas durante los periodos de calor intenso.
Preguntas frecuentes sobre la monarda
¿La monarda repele a los mosquitos?
Puede reducir su actividad gracias a la presencia de aceites esenciales, pero no ofrece una protección completa ni garantizada.
¿La monarda ahuyenta las garrapatas?
No existen evidencias suficientes que confirmen una protección eficaz del jardín frente a las garrapatas basada únicamente en el cultivo de monarda.
¿Dónde es mejor plantar la monarda?
Junto a terrazas, pérgolas, senderos y arriates de plantas perennes, en lugares soleados o ligeramente sombreados.
¿Cuánto tiempo florece la monarda?
Desde junio hasta septiembre, e incluso más tiempo con unos cuidados adecuados.
¿La monarda resiste las heladas?
Sí. La mayoría de las variedades invernan bien en condiciones climáticas de inviernos fríos.
¿Con qué frecuencia hay que regar la monarda?
Durante los periodos de calor, incluso cada 2 o 3 días, especialmente en suelos ligeros y en cultivo en maceta o contenedor.



