La remolacha es un superalimento lleno de beneficios, pero su preparación puede ser una batalla. ¿Cansado de esperar horas para que se cueza o de fregar la olla para eliminar manchas rebeldes de pigmento? Existe un truco de cocina profesional que reduce drásticamente el tiempo de cocción y, lo mejor, mantiene tu vajilla impecable. El secreto está en un ingrediente común que probablemente ya tengas en tu despensa: el aceite vegetal.
El truco que acelerará tu cocción
Muchas personas creen erróneamente que la única forma de acelerar la cocción es subiendo el fuego. Sin embargo, el verdadero desafío radica en la densa fibra de la remolacha y en su pigmento que se esparce fácilmente. El aceite vegetal aborda ambos problemas de manera ingeniosa, actuando como un agente multiusos.
Creando la cocción perfecta
Una vez que añades aceite al agua, este crea una fina película en la superficie. Esta barrera atrapa el calor, aumentando la temperatura de ebullición del agua por encima de los 100°C. ¿El resultado? La remolacha se cocina de forma mucho más eficiente, casi como si estuviera cocinándose a presión, pero de manera natural. Notarás que el tiempo de cocción se reduce a la mitad.
Protege tus ollas de manchas persistentes
Pero eso no es todo. El aceite también actúa como un escudo protector. Al recubrir la superficie del agua y la propia piel de la remolacha, evita que el intenso pigmento tiña tu preciada vajilla. Olvídate de las horas de raspado y productos de limpieza agresivos. Una vez lista la remolacha, un simple enjuague con detergente habitual será suficiente para dejar tus ollas como nuevas. Es como si el aceite «sellara» el color dentro de la verdura, manteniéndola jugosa y vibrante.

Así debes hacerlo para obtener los mejores resultados
Para que este método funcione a la perfección, sigue estos sencillos pasos:
- Lava bien la remolacha, pero ¡cuidado! no le quites las puntas ni la piel.
- Coloca la remolacha en una olla y cúbrela con agua hirviendo.
- Añade 2-3 cucharadas de aceite vegetal al agua.
- Cocina a fuego medio durante aproximadamente 25-30 minutos.
En mi práctica, he descubierto que este simple truco no solo me ahorra tiempo, sino que también hace que la limpieza posterior sea una tarea mínima. Es un verdadero cambio de juego para cualquiera que disfrute de la remolacha pero odie el proceso tradicional.
¿Listo para revolucionar tu cocina?
Este método es un claro ejemplo de cómo un pequeño ajuste puede tener un gran impacto en tu día a día en la cocina. La próxima vez que prepares remolacha, recuerda este sencillo ingrediente y despídete de las esperas y las manchas difíciles. **¡Tu tiempo y tu vajilla te lo agradecerán!**
¿Conocías este truco o tienes alguna otra técnica infalible para cocinar remolacha rápidamente? ¡Comparte tus secretos en los comentarios!



