¿Alguna vez te has preguntado cómo es una cena de estado, especialmente cuando los invitados son de la realeza? La semana pasada, el rey Federico X y la reina Mary de Dinamarca visitaron Lituania, y como parte de su agenda, se celebró una cena protocolaria en la presidencia. Lo que comieron, bebieron y cuánto costó es una cifra que te dejará sorprendido.
Inicialmente, la oficina del presidente no compartió muchos detalles sobre el evento. Sin embargo, la información crucial salió a la luz a través de un contrato de adquisición pública publicado en el sistema central de información de compras. Y aquí es donde la cosa se pone interesante: el coste total de la cena para 105 invitados ascendió a 32.537,80 euros.
El menú de la realeza: ¿vale la pena cada euro?
El contrato, firmado con la empresa «Taurakalnis», tenía un valor inicial de 37.000 euros. La cena tuvo lugar en el Salón Blanco de la presidencia y se extendió por unas tres horas. Si hacemos un cálculo rápido, cada invitado costó a los contribuyentes aproximadamente 336 euros. ¡Eso es más que un billete de avión a muchas capitales europeas!
Para que te hagas una idea de la opulencia, el contrato especificaba el uso de copas de cristal y cubertería plateada. Las mesas estaban adornadas con manteles blancos de tela natural, composiciones de flores cortadas y candelabros. Cada detalle estaba cuidadosamente planeado para reflejar la solemnidad del evento.

Desglose de los platos y bebidas:
- Pan de centeno: 0,60 euros por porción (30g)
- Mantequilla batida: 2,50 euros por porción (10g)
- Entrante (pez, carne o vegetariano/vegano): 28 euros por porción (160g)
- Plato principal (carne, pez o vegetariano/vegano): 65 euros por porción (380g)
- Postre: 15 euros por porción (150g)
Y las bebidas no se quedaron atrás en cuanto a precio:
- Copa de aperitivo (100 ml): 14,66 euros
- Copa de champán (90 ml): 11,25 euros
- Copa de vino blanco (150 ml): 17 euros
- Copa de vino tinto (150 ml): 26 euros
- Copa de vino de postre (100 ml): 7,50 euros
- Copa de digestivo (40 ml): 6,80 euros
El discurso: más que una comida
Durante la cena, el presidente Gitanas Nausėda aprovechó para destacar los históricos lazos entre Lituania y Dinamarca, unidos por el Mar Báltico. Mencionó cómo esta conexión ha fortalecido las relaciones comerciales, culturales y, más recientemente, la cooperación en defensa, especialmente ante la creciente influencia de Rusia en la región.
Por su parte, el rey Federico X también habló de la importancia de la ayuda mutua y la unidad entre las naciones. Subrayó que, aunque sus voces son escuchadas individualmente, «logramos más trabajando juntos».
Lo que me llama la atención es cómo un evento protocolario puede costar tanto, levantando la pregunta: ¿realmente se justifica este gasto cuando hay tantas necesidades en el país? ¿Qué opinas sobre el coste de estas cenas de estado?



