¿Alguna vez te has preguntado por qué un desliz de un político estadounidense parece resonar con fuerza en Europa, pero no tanto en casa? El escándalo de Jeffrey Epstein, que sacudió los cimientos de la política europea y hasta a la realeza británica, apenas causó un temblor en la élite estadounidense. Mi colega, el profesor Michael Johnston, experto en corrupción, me ha revelado las razones detrás de esta asimetría. Prepárate, porque lo que está ocurriendo en la vida pública de EE.UU. tiene un impacto mucho mayor del que imaginas.
La sombra de Trump y la cultura de la indiferencia
La influencia de Donald Trump en la política estadounidense es innegable. Según el profesor Johnston, muchos políticos y figuras influyentes temen a Trump, lo cual inhibe la acción. Se crea un ambiente de incertidumbre: si Epstein es solo la punta del iceberg, ¿cuántos otros nombres están ocultos?
El «síndrome MAGA» y la misoginia
- La coalición MAGA a menudo no ve la mala conducta hacia las mujeres como un problema, sino como un distintivo.
- Existe una preocupante tendencia a querer «poner a las mujeres en su lugar», un reflejo de tiempos pasados.
El ascenso de Trump ha remodelado la cultura política. Johnston señala que mientras algunos buscan un hombre fuerte que «arregle el sistema», esta fachada oculta políticas que empobrecen a la población. Trump es un maestro en usar símbolos y personalidades para apelar a las emociones, distrayendo a la gente de la sustancia de las políticas.
Europa vs. EE.UU.: la batalla por la rendición de cuentas
La diferencia en la reacción pública ante los escándalos es notable entre Europa y EE.UU. En Europa, los sistemas parlamentarios a menudo fomentan un sentido de equipo. En EE.UU., la política se centra más en figuras individuales y en la creación de coaliciones en torno a ellas.

El tejido social y la falta de identidad nacional
- En Europa, existe un fuerte sentido de nación, a menudo trascendiendo las fronteras estatales.
- En EE.UU., la cultura política es más fragmentada, una especie de «competición de demolición de coches» donde los grupos luchan por ventajas.
Las élites políticas europeas, junto con los medios y la oposición, tienden a reaccionar con mayor energía a los escándalos, compartiendo un interés en el buen funcionamiento del sistema. En contraste, el sistema político estadounidense se debilita por la lealtad cambiante de la élite y su enfoque en las personalidades.
¿Qué futuro le espera a EE.UU. y al mundo?
La creciente desigualdad económica y la polarización están haciendo que la vida pública sea «más fea e inmadura». Johnston advierte que esto no es un camino deseable para la mayoría, aunque algunos lo celebren. Las acciones de EE.UU. tienen un efecto dominó global; cuando EE.UU. «estornuda», el resto del mundo pilla «pulmonía».
Un mundo en transición y la amenaza de la corrupción
- Se están desmantelando roles importantes de EE.UU. en la lucha contra el cambio climático, el apoyo internacional y las alianzas.
- Trump está introduciendo una forma de corrupción que él llama «magnates oficiales», donde los cargos se usan para beneficio personal.
El profesor Johnston describe cómo otros actores globales observan y se benefician de esta situación, buscando obtener ventajas de política exterior. La falta de rendición de cuentas y la dificultad para documentar estos procesos representan una amenaza significativa. El mundo observa con preocupación cómo las acciones de EE.UU., a menudo magnificadas, terminan impactando negativamente a nivel global.
¿Crees que la cultura política estadounidense puede cambiar para mejor? ¡Déjanos tu opinión en los comentarios!



