¿Alguna vez te has detenido a pensar en el verdadero costo de la paz que damos por sentada? En estos tiempos, la lucha de Ucrania resuena en cada rincón de Europa, obligándonos a confrontar una verdad incómoda: la libertad y la seguridad no son derechos adquiridos, sino conquistas que requieren vigilancia constante. No es solo un conflicto en un país lejano; es un espejo que refleja nuestra propia fragilidad y la necesidad urgente de actuar.
La advertencia desde el corazón de Europa
El pasado 11 de marzo, durante una conmemoración solemne en el Seimas, se escucharon palabras que resonaron con fuerza y urgencia. J. Olekas, en su discurso, trazó un paralelismo impactante:
«Ucrania defiende aquello que Lituania defendió hace unas décadas: el derecho a ser libres, a decidir nuestro propio futuro y a vivir en un país independiente.»
Esta afirmación no es una mera declaración política; es un llamado de atención para todos nosotros. La valentía ucraniana nos demuestra que la soberanía y la autodeterminación son valores universales que merecen ser protegidos a toda costa. Si permitimos que se erosionen en un lugar, la amenaza se cierne sobre todos.
¿Por qué la lucha ucraniana es crucial para toda Europa?
La importancia de lo que sucede en Ucrania trasciende sus fronteras. Olekas lo expresó con claridad:
«La lucha de Ucrania es crucial para toda Europa, ya que demuestra que los estados democráticos deben mantener la voluntad política y los esfuerzos conjuntos para garantizar la seguridad.»
Esto significa que la paz y la estabilidad en nuestro continente dependen de una acción coordinada y decidida. No podemos darnos el lujo de la complacencia. La historia nos ha enseñado amargamente que la indiferencia ante la agresión solo la alienta.
Fortaleciendo los cimientos de nuestra propia nación
En este contexto geopolítico tan volátil, la clave para la supervivencia y el progreso reside en la fortaleza interna. Olekas subrayó la necesidad de:
- Reforzar la seguridad nacional: No se trata solo de ejércitos, sino de una sociedad preparada y resiliente.
- Mejorar la resiliencia de la sociedad: Prepararnos para afrontar crisis, desinformación y presiones externas.
- Garantizar la sostenibilidad económica: Una economía robusta es pilar fundamental de cualquier nación fuerte.
La verdadera fortaleza de un estado se gesta desde dentro. Debemos mirar hacia adentro y asegurarnos de que nuestros cimientos son sólidos, capaces de resistir cualquier embate.

El factor demográfico: el futuro en juego
Pero la fortaleza de una nación no solo se mide en su economía o su defensa. La demografía juega un papel tan crucial como los anteriores. El discurso también puso de relieve la importancia de la política demográfica:
«El futuro de un estado depende de familias fuertes, de una generación joven en crecimiento y de regiones vibrantes.»
Invertir en familias, apoyar a los jóvenes y revitalizar nuestras regiones no es una opción, es una necesidad imperiosa para asegurar la continuidad y el progreso de nuestra sociedad.
Unidos por la Europa que soñamos: El caso de Moldavia
La conmemoración también tuvo un invitado especial: la presidenta de Moldavia, Maia Sandu. Este encuentro sirvió para recordar el histórico apoyo de Lituania a Moldavia en su camino hacia la Unión Europea (UE). Olekas enfatizó:
«Entendemos perfectamente la importancia de esta elección moldava… Apoyamos constantemente los esfuerzos de Moldavia para fortalecer sus instituciones democráticas, su estatalidad y su aspiración a la membresía en la UE.»
La experiencia lituana demuestra el poder transformador de la integración europea. Unir fuerzas y apoyar a aquellos países que buscan consolidar sus democracias y acercarse a Europa es un paso lógico y necesario para la estabilidad y prosperidad de todo el continente.
La lección de 1990: Un recordatorio perenne
Recordamos que hace exactamente 36 años, el 11 de marzo de 1990, el Consejo Supremo de Lituania adoptó el Acta de Restauración de la Independencia. Este acto solemne proclamó al mundo que Lituania, tras décadas de ocupación, recuperaba su derecho a ser una nación libre y soberana.
La lucha de Ucrania hoy, la búsqueda de Moldavia por un futuro europeo, y nuestra propia historia nos dejan una lección imborrable: la libertad y la seguridad no son una lotería, se ganan y se defienden todos los días.
¿Qué medidas concretas crees que nuestras sociedades deberían tomar ahora mismo para fortalecer su resiliencia y asegurar un futuro de paz y libertad?



