El truco casero que te hará dormir en calor sin calefacción (cuesta 0€)

El truco casero que te hará dormir en calor sin calefacción (cuesta 0€)

¿Te cuesta conciliar el sueño cuando la casa está helada? Si las facturas de luz te quitan el sueño y no puedes permitirte calefactores eléctricos, hay una solución ancestral que pocos conocen. Olvídate de las bolsas de agua que se enfrían rápido o de esos aparatos eléctricos que consumen una barbaridad. Existe un método «de abuela» que te mantendrá cálido toda la noche, sin gastar un céntimo.

Imagina despertar sintiéndote renovado, sin tiritar bajo las sábanas. Este sistema además de económico, es sorprendentemente efectivo. Te voy a contar cómo lo descubrí y por qué deberías probarlo ya mismo.

El secreto está en un ingrediente que ya tienes en casa

La mayoría pensamos en mantas o calefactores cuando imaginamos calor en invierno. Pero el verdadero confort nocturno puede venir de algo mucho más simple y natural: la sal. Sí, has leído bien. La sal común, esa que usas para cocinar, tiene una increíble capacidad para acumular y liberar calor de forma gradual.

Los médicos incluso recomiendan su uso, no solo cuando falta la calefacción, sino también para relajar músculos tensos o aliviar los síntomas de un resfriado. Para este método, la clave es usarsal gorda de roca, ya que mantiene la temperatura mucho mejor.

El truco casero que te hará dormir en calor sin calefacción (cuesta 0€) - image 1

Preparación paso a paso: Más fácil de lo que crees

Lo primero es necesitar un recipiente resistente al calor, como una sartén. Vas a necesitar aproximadamente un kilo de sal. Sigue estos pasos:

  • Vierte la sal en la sartén.
  • Calienta a fuego medio durante unos 10-15 minutos, removiendo constantemente. La sal debe estar muy caliente, pero sin llegar a quemarse o saltar.
  • Con cuidado, traslada la sal caliente a una bolsa de tela resistente. Asegúrate de que sea de un material natural.
  • Cierra bien la bolsa, anudándola o cosiéndola si es necesario.
  • Para evitar quemaduras o manchas en la cama, envuelve esta bolsa en una capa extra de tela. Una vieja funda de almohada o un paño grueso funcionan genial.

La forma correcta de usar tu «calentador» casero

Una vez lista, tu bolsa de sal es tu nueva mejor amiga para las noches frías. La magia reside en cómo la coloques.

Lo ideal es colocarla cerca de los pies. De esta forma, el calor se distribuirá de manera uniforme por todo tu cuerpo, creando un microclima acogedor bajo las sábanas. Sentirás cómo el calor reconfortante te envuelve y te ayuda a relajarte, facilitando un sueño profundo y reparador.

Este método no solo te ahorra dinero, sino que te permite disfrutar de un calor natural y duradero. ¿Qué te parece este truco? ¿Has probado alguna vez algo similar?

Scroll al inicio