5 trucos para poner la funda nórdica en menos de un minuto sin ayuda

5 trucos para poner la funda nórdica en menos de un minuto sin ayuda

¿Cansado de luchar cada vez que necesitas cambiar la funda de tu edredón? Esa sensación de no poder controlar las esquinas rebeldes, el relleno que se amontona y la frustración de terminar con un resultado desigual puede convertir una tarea simple en una batalla épica. A menudo, parece más fácil renunciar y dormir así que enfrentarse de nuevo a esta batalla textil. Pero, ¿y si te dijera que existe una forma mucho más sencilla? He descubierto 5 métodos infalibles que han transformado mi rutina, haciéndola rápida y libre de estrés, ¡incluso con edredones grandes y pesados!

El método del «rollo suizo»

Este es, sin duda, uno de los trucos más ingeniosos. Consiste en darle la vuelta a la funda nórdica y extenderla sobre la cama con la abertura hacia los pies. Luego, coloca el edredón encima, alineándolo perfectamente. El siguiente paso es empezar a enrollar ambos, funda y edredón, de forma apretada, comenzando desde la cabecera de la cama. Una vez que llegues al extremo, simplemente mete la abertura de la funda sobre todo el rollo. Si tiene botones o cierre, abróchalos. Luego, solo tienes que desenrollar el conjunto, y ¡magia! El edredón quedará perfectamente colocado dentro de la funda.

El impulso rápido de las esquinas

Para este truco, también empiezas con la funda del revés. Metes las manos dentro y agarras las dos esquinas interiores más alejadas. Con esas mismas manos, y a través de la tela de la funda, agarra firmemente las esquinas del edredón. Con un movimiento rápido y decidido, dale la vuelta a la funda sobre el edredón, manteniendo las esquinas sujetas. Ya solo queda sacudir enérgicamente un par de veces para que se ajuste por completo.

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Usando pinzas para mantener el control

Si tu edredón es especialmente grande y tiende a escaparse, las pinzas de papel o unas buenas pinzas de la ropa pueden ser tus mejores aliadas. Introduce las dos esquinas superiores del edredón dentro de la funda y asegúralas desde el exterior con las pinzas, sujetando la funda al edredón. De esta forma, el edredón no se moverá mientras colocas el resto. Una vez que hayas terminado, simplemente retira las pinzas.

El plegado estratégico

Este método es ideal para edredones voluminosos. Comienza doblando el edredón por la mitad, o incluso en cuartos, a lo largo. Introduce este bulto compacto dentro de la funda hasta el fondo. Cuando las esquinas del edredón se alineen con las de la funda, empieza a desplegar el edredón desde dentro, sujetando los bordes. Controlar el edredón se vuelve mucho más fácil y se evita que se retuerza durante el proceso.

El «recorrido» final

Si tu funda nórdica tiene una abertura amplia, ya sea en el centro o en un lateral, empieza colocando las dos esquinas más alejadas. Luego, extiende la funda sobre la cama y «camina» con las manos por dentro, guiando el edredón hacia los bordes. Lo crucial es después encontrar esas esquinas. Una vez localizadas, un buen meneo enérgico de toda la estructura hará que la gravedad ayude a que todo quede en su sitio.

Estos sencillos trucos pueden hacer que cambiar la funda y mantener tu cama con un aspecto impecable sea una tarea rápida y agradable. ¿Tienes tú algún otro método infalible para poner la funda nórdica? ¡Cuéntanos en los comentarios!

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