Muchos españoles las tienen en casa: Por qué deberías deshacerte ya de estos objetos cotidianos

Objetos del hogar de los que conviene desprenderse cuanto antes

El hogar se va llenando de cosas casi sin darnos cuenta. Compramos algo que parece práctico, barato y fácil de usar, y con el tiempo esos mismos objetos acaban enterrados en cajones, armarios y estantes del baño sin cumplir ninguna función real.

La cocina y el baño son los espacios donde más cacharros se acumulan. En muchos hogares españoles, la lógica detrás de cada compra suele ser la de ahorrar tiempo en el día a día. Sin embargo, vale la pena revisar esas pequeñas decisiones con más frecuencia de lo que solemos hacer.

Las trampas del plástico más comunes

Según el Journal of Food Science, las micropartículas de plástico pueden introducirse en el organismo a través de los alimentos, el aire, el agua, los envases y la manipulación de productos. Se estima que una persona puede llegar a ingerir alrededor de 52.000 partículas de microplásticos al año, lo que podría afectar a las hormonas, el metabolismo y la capacidad reproductiva.

Hay varios objetos habituales en casa que merecen especial atención. Uno de ellos son los utensilios de cocina negros de nylon. Pueden estar fabricados con material reciclado procedente de dispositivos electrónicos y, en ese caso, podrían contener sustancias que no deberían estar en contacto con los alimentos. Al calentarse, esos residuos no deseados pueden acabar en lo que comemos.

Las cortinas de ducha y alfombrillas de baño de vinilo también están en el punto de mira. El vinilo puede contener ftalatos, compuestos que se añaden para darle flexibilidad y suavidad al material.

Las botellas de plástico, los vasos de plástico y los tuppers antiguos son otros artículos que abundan en muchas casas. Las botellas de un solo uso no deberían reutilizarse, y los recipientes de plástico procedentes de restaurantes no conviene lavarlos y guardarlos indefinidamente.

Alternativas más seguras que puedes elegir

Un primer paso sencillo es sustituir el plástico donde sea posible. En la cocina, materiales como madera, vidrio, acero inoxidable y cerámica resultan opciones más recomendables que el plástico.

Las tablas de cortar de plástico son otro elemento que a menudo se pasa por alto. Un estudio publicado en 2023 las describió como «una fuente significativa de microplásticos en los alimentos», algo que debería hacernos reconsiderar su uso.

Las cápsulas de café también aparecen en esta lista. Investigadores de la Universidad de Connecticut observaron que el plástico de estas cápsulas puede liberar sustancias que imitan las hormonas del cuerpo, conocidas como disruptores endocrinos.

Los productos de higiene personal tampoco se libran. Champús, cremas y polvos con fragancia pueden contener ftalatos, especialmente cuando se comercializan en envases de plástico blando.

La clave no es alarmarse, sino actuar donde resulta más fácil. Empieza por reemplazar lo que ya está desgastado, rallado o que se usa cerca del calor y los alimentos. Pequeños cambios, adoptados de forma gradual, pueden marcar una diferencia real a largo plazo.

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  • ¡Hola! Soy Lucía, una apasionada de la organización y buscadora incansable de soluciones creativas. Mi misión es compartir trucos prácticos y artículos curiosos que transformen tu rutina. Desde consejos de hogar hasta bienestar, aquí encontrarás inspiración real para una vida más sencilla y feliz.

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