Cuando las alianzas políticas se quiebran
Las alianzas políticas suelen fracturarse cuando el pasado choca de frente con el presente. Ahora, un cuantioso desembolso estatal está abriendo una profunda grieta en el seno de uno de los movimientos políticos más influyentes de Estados Unidos.
Un gesto que Pence considera profundamente ofensivo
El exvicepresidente estadounidense Mike Pence ha lanzado una contundente crítica contra un polémico plan financiado con fondos públicos, cuyo objetivo es recompensar a leales seguidores de su antiguo jefe. En una entrevista con NBC, el veterano político dejó claro que quiere ver este programa eliminado de raíz.
El asunto toca una fibra muy sensible en Pence, quien fue evacuado del Capitolio el 6 de enero de 2021. El programa en cuestión está diseñado precisamente para compensar económicamente a personas involucradas en aquellos sucesos.
«Me parece profundamente ofensivo que pueda existir un fondo que potencialmente compense a personas que atacaron a policías o vandalizaron el Capitolio el 6 de enero», declaró Pence a NBC, añadiendo: «Creo que es una opinión compartida por la mayoría de los republicanos y la mayoría de los estadounidenses.»
Un fondo con una cifra cargada de simbolismo
La administración puso en marcha este fondo en mayo para resolver una demanda contra el Departamento del Tesoro y el IRS. Su valor total asciende a 1.776 millones de dólares, una cifra que no es casual: constituye un guiño simbólico a los orígenes de la nación estadounidense.
Numerosas personas imputadas por el asalto al Capitolio tienen previsto reclamar su parte de ese dinero. Sin embargo, un juez federal bloqueó temporalmente el desembolso de este monumental fondo la semana pasada.
Este paquete financiero llega después de que el presidente indultara a aproximadamente 1.500 personas al inicio de su segundo mandato. La gran mayoría de ellas ya habían confesado o sido condenadas por los tribunales.
Un plan «completamente descabellado»
El paquete financiero está recibiendo críticas severas desde ambos lados del espectro político. Figuras destacadas dentro del propio partido del presidente han expresado públicamente su rechazo a la iniciativa.
El exlíder del Senado Mitch McConnell arremetió con dureza contra el proyecto, calificándolo de «completamente descabellado». Otros legisladores están redactando nuevas propuestas de ley para desmantelar el fondo por completo.
Aun así, algunos aliados clave defienden la decisión. El fiscal general en funciones Todd Blanche argumentó que «literalmente decenas de miles de estadounidenses sufrieron ataques inapropiados e ilegales por parte del gobierno».
El senador Tommy Tuberville también respaldó el plan, sosteniendo que cientos de «patriotas estadounidenses inocentes han estado entre rejas durante los últimos cinco años a causa de esta cacería de brujas fabricada».



