El truco de la vendedora para saber si el embutido es natural (sin trucos de marketing)

El truco de la vendedora para saber si el embutido es natural (sin trucos de marketing)

¿Alguna vez te ha pasado que compras un embutido en el mercado, con esa pinta tan apetitosa, y al llegar a casa te das cuenta de que el sabor no es lo que esperabas? La iluminación selectiva y el brillo artificial pueden ser engañosos. A menudo, los fabricantes ocultan ingredientes de baja calidad con colorantes y potenciadores del sabor. Pero, ¿y si te dijera que hay una forma sencilla e infalible de detectarlo, un secreto que me compartió una vendedora de confianza?

No necesitas ser un experto en carnes ni tener un laboratorio. Solo un pequeño gesto con la rodaja de embutido será suficiente para descubrir la verdad. A continuación, te explico cómo hacerlo y por qué funciona.

La prueba sencilla para detectar la calidad del embutido

Si estás en el mercado y te permiten examinar el producto antes de comprarlo, no te limites a mirarlo. Sigue este consejo de profesional que me dio la señora que vende embutidos en mi puesto habitual. Ella dice que esta mínima acción revela todo sobre la estructura de la carne.

Antes de darle un bocado o incluso antes de envolverlo, haz una cosa: toma una loncha fina de embutido e intenta doblarla por la mitad o enrollarla. La forma en que reacciona te dirá exactamente de qué está hecho.

¿Por qué doblar el embutido revela la verdad?

La clave está en la estructura de la proteína de la carne. Cuando el embutido es de buena calidad, hecho con carne natural y bien procesada, su corteza tendrá una elasticidad notable. Al doblarlo, se curvará suavemente sin romperse. Al soltarlo, volverá gradualmente a su forma original.

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Esto es una señal clara de que contiene una buena cantidad de carne, cuya proteína se ha cohesionado durante el proceso de cocción para formar una masa flexible y resiliente.

Lo que sucede cuando hay aditivos

Por otro lado, si el embutido está cargado de aditivos y tiene poca carne real, la loncha se comportará de manera muy diferente. Verás que:

  • La loncha se quiebra en el pliegue.
  • Se rompe fácilmente al intentar doblarla.
  • Se desmorona en tus manos.

Esto sucede porque ingredientes como el almidón o el aislado de soja, que se usan para dar volumen y abaratar costes, crean una textura «papelosa». Estos componentes carecen de la elasticidad natural que caracteriza a la carne de calidad.

Mi experiencia personal: «Lo he probado y funciona»

Al principio, confieso que dudé. ¿Un simple doblez sería tan revelador? Pero al probarlo en varios embutidos que compraba habitualmente, noté la diferencia abismal. Las lonchas de embutidos más caros y de aspecto más artesanal se doblaban sin problemas, mientras que los más económicos, que a veces me daban esa sensación de «no del todo bien», se resquebrajaban al instante. Es una forma rápida y visual de discernir la calidad, ¡y lo mejor es que puedes hacerla en cualquier puesto del mercado!

La próxima vez que compres embutido, recuerda este simple gesto. Una vendedora experimentada me lo enseñó, y ahora es mi pequeño secreto para asegurarme de que lo que me llevo a casa es auténtico. ¡Un pequeño truco que te ahorrará decepciones (y dinero)!

¿Has probado alguna vez este método? ¿Conoces algún otro truco para elegir buenos embutidos en el mercado?

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