Frederiksen lidera el nuevo ejecutivo danés
Dinamarca cuenta por fin con un nuevo gobierno, con Mette Frederiksen al frente como primera ministra. El anuncio llega más de dos meses después de las elecciones, tras unas negociaciones especialmente tensas que la propia Frederiksen describió como extraordinariamente complicadas.
— Ha habido muchas cosas muy difíciles en las negociaciones, declaró Frederiksen.
El Partido Socialdemócrata formará gobierno junto a Socialistisk Folkeparti, Radikale Venstre y Moderaterne. De este modo, Dinamarca se dota de una amplia coalición de centroizquierda que tendrá que afrontar la inestabilidad económica y los retos de seguridad que marcan el panorama europeo actual.
El rey da luz verde al nuevo ejecutivo
Tras reunirse con el rey Federico X a bordo del buque real atracado en Odense, Frederiksen confirmó que las negociaciones habían concluido. El lunes por la noche publicó un mensaje en Instagram en el que avanzaba que el martes presentaría las líneas políticas del nuevo gobierno.
«Tenemos muchas ganas de contaros más sobre la política el martes. Es una base de gobierno que es buena para el pueblo de Dinamarca, para las generaciones venideras, y también para los animales», escribió Frederiksen.
Según la Casa Real danesa, el monarca fue informado del respaldo parlamentario del gobierno y acto seguido instó a Frederiksen a formar gabinete. En Dinamarca, la primera ministra entrante debe presentar formalmente su base de apoyo ante el jefe del Estado antes de poder tomar posesión del cargo.
Los nuevos ministros serán presentados el miércoles, cuando serán recibidos por el rey Federico X en el palacio de Amalienborg, en Copenhague.
Una mayoría frágil en el parlamento
Los analistas apuntaban a una coalición de centroizquierda como el desenlace más probable tras las prolongadas conversaciones. Sin embargo, el nuevo gobierno no dispondrá de mayoría propia en el parlamento.
La coalición suma 82 de los 179 escaños del Folketing y necesitará el apoyo externo de otros partidos para alcanzar los 90 escaños que garantizan la mayoría.
El bajo umbral electoral danés, fijado en el dos por ciento, favorece la entrada de más formaciones en el parlamento que en otros países vecinos. Esto suele derivar en coaliciones más amplias y en gobiernos en minoría.
— Se celebraron elecciones a finales de marzo, y cuando se conocieron los resultados ya quedó bastante claro que la formación de gobierno iba a ser complicada, explicó la corresponsal de exteriores Regina Svedberg Ågren.
El primer ministro sueco, Ulf Kristersson, felicitó a Frederiksen y subrayó que Suecia y Dinamarca son vecinos, amigos y aliados.



