Un rechazo contundente
Cuando una nación pequeña intenta salir de la sombra de un vecino poderoso, la resistencia rara vez es discreta. Las tensiones suelen aflorar públicamente precisamente cuando el electorado presta más atención.
El primer ministro armenio Nikol Pashinián ha rechazado de forma categórica las presiones de Moscú para convocar un referéndum exprés sobre la adhesión del país a la Unión Europea.
El presidente ruso Vladímir Putin exigió recientemente este paso, argumentando que la pequeña nación no puede mantener simultáneamente sus aspiraciones europeas y su actual pertenencia a un bloque económico liderado por Moscú.
Pashinián respondió el lunes a través de un vídeo publicado en Facebook. Ante sus seguidores, afirmó que «sería ilógico organizar un referéndum» precisamente en este momento concreto.
Esperando el momento adecuado
El primer ministro explicó que una consulta vinculante no resulta necesaria por ahora. Según sus propias palabras, esa decisión «no será inevitable mientras Armenia no haya presentado oficialmente su candidatura al ingreso en la UE o no esté preparada para obtener el estatus de país candidato».
Este bloqueo público se produce en un momento especialmente delicado para el país. Los ciudadanos acudirán a las urnas la próxima semana.
Ecos de conflictos anteriores
El Kremlin está intensificando la presión diplomática. El sábado, Moscú retiró oficialmente a su embajador en Armenia para celebrar consultas sobre el creciente acercamiento entre Ereván y Europa.
Tan solo un día antes, Putin lanzó una advertencia severa. Señaló que el «escenario ucraniano» tuvo su origen precisamente cuando los dirigentes de Kiev intentaron aproximarse a la Unión Europea.
A pesar de la fricción, Pashinián trató de adoptar un tono más esperanzador respecto a la alianza histórica entre ambos países. «Nos enfrentamos a la tarea de construir nuevas relaciones con Rusia y estoy convencido de que lo lograremos, especialmente porque nuestras relaciones con Rusia son abiertas y sinceras», declaró.
En busca de nuevos socios
Las dos naciones comparten raíces históricas profundas. Aunque sobre el papel siguen siendo aliados militares en términos formales, la confianza se quebró por completo el año pasado.
Los responsables armenios criticaron duramente a Moscú por no haber prestado ayuda militar durante el brutal conflicto con Azerbaiyán en 2023. Aquella traición tuvo consecuencias inmediatas.
Ereván comenzó a buscar de inmediato nuevos socios en materia de seguridad, tanto en Estados Unidos como en Europa. El cambio de rumbo ya está en marcha: Armenia se retiró recientemente de un pacto de seguridad liderado por Rusia y acogió una importante cumbre europea en mayo.



